Piercing en la boca ¿afecta a mis dientes?

Los piercings viven con nosotros desde la antigüedad, de hecho se data del 4000 a. C cuando los esquimales de las Islas Aleutinas, los utilizaban en los labios para marcar las diferentes etapas de la vida de un ser humano.
Hoy en día, sabemos que es una moda en auge y que cada vez es más frecuente en jóvenes de muy corta edad, ver este tipo de enseñas en orejas, labios e incluso dentro de la boca, como en la lengua o el frenillo.
No podemos negar, que celebrities de todo el mundo lucen sus piercings en la boca sin tapujos ni aparente preocupación. Sin embargo, como padres, incluso como usuarios de este tipo de elementos decorativos, debemos saber que los piercings orales tienen consecuencias negativas para nuestra salud bucal y debemos llevar cierto cuidado si los llevamos.

Lugares más frecuentes donde se coloca un piercing oral
Normalmente, es en el labio, donde lo solemos ver más a menudo, con forma de aro o de labrettes, que está una barra con una esfera en la parte exterior y un disco que cierra en el interior, rodeando al labio, la mayoría de veces por la parte central.
También se ven muchos piercing en el frenillo, se les conoce como smiley, y para colocarlo es necesito perforar el frenillo de la encía del labio superior. Suele dar problemas porque como la telita del frenillo es tan fina que tiende a descolgarse y agrandarse el agujero, incluso llegando rasgarse.
Ahora los piercings orales, que están más de moda, son los de la lengua. Se colocan en la parte central con una barra delimitada en cada extremo por una esfera y también puede ir acompañado de aros.
Problemas más comunes de ponerte un piercing en la boca
Lo más frecuente es que se pueda producir una infección local, que puede derivar en una infección bacteriana que afecte a medio y largo plazo a tu salud bucodental.
Tu boca, al detectar algo extraño, produce un aumento de saliva, que si es buena la saliva de por sí, cuando se produce una salivación en exceso, también es contraproducente. De igual forma que se pueden producir sangrados por la perforación de vasos sanguíneos durante la colocación del piercing.
Uno de los mayores problemas de perforar alguna zona de la boca es la recesión gingival, sobre todo los que se hacen en la lengua, lo que incidirá en la posición de tus dientes y en la salud de tus encías. Puede llegar a formarse incluso tejido cicatricial por no curarse de forma adecuada el piercing tras la perforación.
Tus dientes también sufrirán el daño de tener un cuerpo extraño cerca, provocando microrroturas debido al choque de la pieza dental con el metal.
Una consecuencia, a veces insalvable, es la obstrucción de las vías respiratorias por aspirar el piercing, alguna de sus partes o una joya dental, dañando gravemente el sistema respiratorio o digestivo.

Consejos para cuidar tu salud bucal con un piercing dental
Es primordial tener una correctísima higiene bucal y un estilo de vida saludable. De esta forma, la cicatrización se producirá más rápida y sin infecciones, reduciendo el riesgo de que el cuerpo rechace el piercing. Mantén también una higiene perfecta a la hora de tocar el piercing, lavando siempre antes las manos y ten cuidado a la hora de practicar deporte.
Te aconsejamos utilizar un cepillo de dientes con cerdas suaves y tenerlo siempre alejado del resto de cepillos de la familia para evitar que se traspasen las bacterias. Cuando te realices las curas del piercing, cepíllate bien para evitar que se quede placa bacteriana.
Si el piercing te rozara con alguna parte de la boca, puedes utilizar la clásica cera que se utiliza en los tratamientos de ortodoncia, pero ¡ojo!, de veces en cuando. Acude a nuestra clínica dental para evaluar si ese piercing puede afectar a tu salud oral ¡PIDE TU CITA!
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